Blog ASOARKA

Nuestro canal informativo para compartir conocimiento, historias, curiosidades y cosas importantes sobre el mundo de las artesanas.

Puntadas de Vida
Puntadas de Vida
La Historia de
CMIFAK y ASOARKA

"Puntadas de Vida: La Historia de CMIFAK y ASOARKA"

La historia de un sueño tejido con esperanza y dignidad

En la Sierra Nevada de Gonawindúa, donde los vientos susurran historias antiguas entre montañas y ríos, nació un sueño tejido con esperanza y dignidad. Allí, bajo el manto sagrado de la Madre Tierra, las mujeres del Pueblo Indígena Kankuamo llevaron en su corazón la misión profunda de preservar vida, cultura y armonía para sus familias y su territorio.

El Origen de CMIFAK

En tiempos en que la violencia y el conflicto golpearon a muchas comunidades indígenas en Colombia, las mujeres kankuamas se levantaron con fuerza para tejer redes de apoyo y proteger la vida. De ese impulso colectivo nació la Comisión de Mujeres Indígenas y Familias del Pueblo Kankuamo (CMIFAK): un espacio propio para acompañar a las mujeres, niñas, niños y familias desde una perspectiva ancestral, cultural y espiritual.

Este espacio no es solo organizativo —es un tejer de palabra, pensamiento y resistencia que busca armonizar las desarmonías de la vida cotidiana y fortalecer el Buen Vivir en la comunidad.

Revistas ICANH

Desde sus asambleas y encuentros, CMIFAK ha asumido la responsabilidad de liderar políticas propias que defienden los derechos y la dignidad de las mujeres, niñas y niños, activando rutas de prevención y atención frente a las violencias que vulneran a las familias kankuamas.

Cabildo Indigena del Resguardo Kankuamo

El hilo que guarda la memoria
El hilo que guarda la memoria
El proceso ancestral de la
mochila kankuama

El hilo que guarda la memoria: el proceso ancestral de la mochila kankuama

El tejido como forma de narrar la vida

En el corazón de la Sierra Nevada de Gonawindúa, donde la naturaleza y la espiritualidad conviven en equilibrio, el tejido no es solo un oficio: es una forma de narrar la vida. Cada mochila kankuama es el resultado de un proceso profundo que une territorio, tradición y comunidad, transmitido de generación en generación por las manos de las mujeres artesanas.

Detrás de cada pieza hay tiempo, paciencia y conocimiento ancestral. Elaborar una mochila puede tomar entre 45 y 60 días, un recorrido cuidadoso en el que cada etapa cumple un propósito y guarda un significado especial.

Tintura: los colores de la Madre Tierra

El proceso inicia con la tintura natural de las fibras, que puede tardar alrededor de 15 días. Los colores no se eligen al azar: provienen de plantas, cortezas y elementos del entorno, y representan la conexión espiritual con la Madre Tierra y la identidad cultural del pueblo kankuamo. Cada tono refleja respeto por la naturaleza y por los ciclos de la vida.

Hilado: transformar la fibra en historia

Luego viene el hilado, una etapa que toma cerca de dos días y que requiere destreza y concentración. A través de técnicas ancestrales, la fibra se convierte en hilo, dando inicio a la creación de mochilas cargadas de tradición.

Del maguey al hilo
Del maguey al hilo
El proceso ancestral de
extracción del fique

Del maguey al hilo: el proceso ancestral de extracción del fique

La relación profunda entre la comunidad y la Madre Tierra

En el territorio kankuamo, el fique no es solo una fibra vegetal: es el resultado de una relación profunda entre la comunidad y la Madre Tierra. Su transformación comienza mucho antes de que el hilo llegue a las manos de las artesanas; inicia en la siembra, el cuidado del maguey y el respeto por los tiempos de la naturaleza.

La siembra: el inicio del proceso

El proceso de transformación del fique comienza con la siembra de la planta de maguey, una especie fundamental para la cultura y la economía comunitaria. Su desarrollo toma aproximadamente tres años, periodo en el cual la planta crece y alcanza la madurez necesaria para iniciar la extracción de sus fibras. Este tiempo de espera refleja una práctica basada en la paciencia y el equilibrio con el entorno natural.

Corte: selección cuidadosa de la materia prima

Transcurridos esos tres años, se realiza el corte de las pencas del maguey. Estas hojas constituyen la materia prima de donde se obtiene la fibra de fique. Desde la siembra hasta lograr una fibra utilizable, el proceso completo puede tardar entre tres y cuatro años, reafirmando que cada hilo es fruto de un trabajo lento, consciente y respetuoso de los ciclos de la tierra.

Tejer el territorio
Tejer el territorio
maguey, identidad y
vida en el
pueblo kankuamo

Tejer el territorio: maguey, identidad y vida en el pueblo kankuamo

Un tejido que une territorio, cultura y comunidad

En el corazón de la Sierra Nevada de GONAWINDÚA, donde la tierra habla con voz ancestral y los ríos guardan la memoria del tiempo, el pueblo kankuamo mantiene vivo un tejido que une territorio, cultura y comunidad. Allí, entre montañas y senderos sagrados, el Resguardo Indígena Kankuamo (RIK) se erige como un espacio de vida donde cada práctica cotidiana es también un acto de resistencia y cuidado.

ASOARKA: un sueño tejido colectivamente

En el año 2006, más de doscientas mujeres indígenas kankuamas decidieron unir sus saberes y sus manos para fortalecer la vida comunitaria y mejorar sus condiciones a través del arte del tejido. Así nació ASOARKA, la Asociación de Artesanas Kankuamas, como una apuesta colectiva por la dignidad, la autonomía económica y la preservación cultural.

De sus manos brotan mochilas, fibras y colores que narran historias. Cada hebra guarda la memoria de la Madre Tierra, el respeto por el territorio y la esperanza de un futuro que se entrelaza con la identidad. Hoy, este sueño colectivo reúne a más de 260 mujeres, para quienes tejer es sanar, recordar y preservar un legado que permanece vivo en cada creación.

RIK: un territorio que enseña

El Resguardo Indígena Kankuamo no es solo un espacio geográfico; es un puente vivo entre tiempos. En él, los caminos cuentan historias de los mayores, tejidas con hilos de tradición y sabiduría ancestral.