El fique es una fibra vegetal 100% biodegradable, extraída del maguey, una planta fundamental para la conservación del bosque seco tropical. Con una vida útil de entre 10 y 15 años, el maguey contribuye a la sostenibilidad ambiental gracias a su capacidad de regeneración y adaptación a climas áridos. Su fibra, versátil y resistente, convierte al fique en un material único para la fabricación de diversos productos artesanales y ecológicos.
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Del corazón del maguey en la Sierra Nevada nacen las fibras que, tras ser cortadas, lavadas y secadas al sol, se convierten en hilos vivos entre las manos de las artesanas Kankuamas; ellas, con paciencia y sabiduría ancestral, van tejiendo desde la base circular hasta la manija, transformando la dureza de la penca en una mochila que no solo carga objetos, sino también la memoria, la fuerza y el espíritu de su pueblo.
Fibra 100% biodegradable, sustituto de plásticos y fibras sintéticas. Adaptado al Bosque Seco Tropical, con bajo requerimiento hídrico, 100% de manera artesanal.
En Chemesquemena, corregimiento de Valledupar y corazón del resguardo indígena Kankuamo, las artesanas transforman el maguey en mochilas que no son simples objetos, sino tejidos de memoria y espiritualidad. Con cada fibra de fique, ellas hilan la fuerza de la montaña, el recuerdo de los ancestros y la esperanza del agua, convirtiendo el acto de tejer en un ritual que conecta al pueblo con la Madre Tierra. Así, cada mochila nacida en Chemesquemena guarda la magia ancestral de un territorio que resiste y se renueva en las manos sabias de sus mujeres.